GONDWANA ES PURO REGGAE

Siempre se puede decir que no

A 24 años de aquella historia del NO a Pinochet, con ocho discos de estudio y más de 300 mil copias vendidas, Gondwana es la banda de reggae chilena por excelencia.

Por Brian Majlin

Corre octubre de 1988, Santiago de Chile es una caldera. Todo el país lo es. Tras 15 años de sangrienta censura, el plebiscito más relevante de la historia trasandina da por tierra con las intenciones del dictador Augusto Pinochet, que pretende gobernar hasta 1997. Pero emerge un no rotundo. Una masa que dice no y abre el camino de la democracia chilena. En ese escenario, con pocos años y a partir de haber visto al mítico The Police en Viña del Mar, I-Locks Labbé comienza a reclutar compadritos en su pueblo, La Pincoya, para armar una banda. No saben tocar instrumentos, pero tienen mucho para decir. Y vaya que lo hizo: a 24 años de aquella historia, con ocho discos de estudio y más de 300 mil copias vendidas, Gondwana es la banda de reggae chilena por excelencia.

Reconocidos en todo el mundo, han tocado en festivales alrededor del continente, incluso en Jamaica, la cuna del reggae. Pero el contexto de su surgimiento no es casual. Gondwana es una sumatoria de fuerzas que canta “contra los poderes fácticos”. Al amor –dicen–, a la familia –también–, pero especialmente a las temáticas sociales. “Sin esquivar el bulto, hemos cantado contra pedófilos, contra la represión policial”, explican.

–¿Y por la educación, que es un tema candente en Chile?

–También hablamos del problema educacional en Chile, pero en 2004 ya lo hacíamos, y mira cómo está el tema ahora. En el nuevo disco, Revolución (2012), también hay temas de ambas temáticas. Nos sentimos cómodos diciendo las cosas que decimos y cómo las decimos.

–Han tocado en todo el continente, ahora vienen al Festival Sudamericano, ¿perciben un crecimiento continental del reggae?

–Es verdad…. Se viene expandiendo una movida reggae cada vez en más países. Para nosotros no es novedad, como tampoco lo es para Pericos o Cafres, que vienen hace años girando. Pero sí se nota mucho más fuerte la actividad y la convocatoria en varios países con similares protagonistas. Justo ahora venimos viajando desde Venezuela en donde tocamos con Pericos para casi 30 mil personas y al otro día también estaba Cultura Profética. Tal vez no sea un boom, pero si un movimiento cada vez más convocante. Claramente lo de Argentina es lo más fuerte, pero la onda viene creciendo en todas partes.

Gondwana tiene la particularidad de autodefinirse como “una banda de músicos”. Y es que en sus casi dos décadas y media han tenido muchos cantantes. Sin embargo, el cambio de vocalista jamás mermó la actividad grupal. “Hay un núcleo duro que ya lleva más de 15 años unido y eso mantiene un sonido y una postura frente a nuestro trabajo, y una forma de pensar que es constante y está en permanente evolución”, dicen. En el Estadio Malvinas presentarán su disco nuevo y algunos clásicos. Su música está disponible en el sitio oficial de la banda (www.gondwana.cl) para los que quieran oír.

–¿Hay una búsqueda de sortear los intermediarios a través de la web y redes sociales?

–Para nosotros ha sido una magnífica forma de comunicarnos directamente con la gente a la que le interesa nuestro trabajo. Son muchas horas en la red y siempre estamos entregándoles novedades y material exclusivo. Esto nos lleva a no depender exclusivamente de corporaciones ni de organizaciones para mostrar lo nuestro. Hemos tenido la suerte de llenar lugares, como el Lunario del Auditorio Nacional en Ciudad de México, únicamente convocando a través del Facebook, nuestra web y Twitter. Y si bien no ponemos los discos para descargar, sí nos gusta ponerlos completos para quienes quieren escucharnos.

La elección contracultural –utilizando la cultura de masas vigente para ir en otra dirección– es un sello de fábrica. Una marca de aquellos años en que se juntaron por primera vez en el barrio para darle vida a esa idea de armar una banda, mientras Pinochet pasaba sus últimas horas en el Palacio de La Moneda. Esa idea de decir cosas, de marcar la cancha.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/no/12-5910-2012-04-23.html